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Beneficiarias de Microcréditos en Senegal

Os queremos acercar algunas de las beneficiarias de nuestro Fondo de Senegal.
Grcias a las personas que habéis hecho vuestras Inversiones Sociales mujeres como las siguientes pueden iniciar pequeños negocios que les ayudan a salir de la pobreza

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Bok Diom Ndagane es un grupo solidario de 5 mujeres que se han unido para solicitar un microcrédito de 250.000 Francos CFA, unos 381€, entre todas.
La modalidad de Grupo Solidario se enraiza en las Tontines, que ya explicamos en el boletín de diciembre. El grupo solidario es un conjunto de personas dedicadas a actividades productivas y que teniendo algunas características comunes se unen para solicitar un microcrédito. En el caso de Bok Diom Ndagane, se han unido estas cinco mujeres del mismo barrio de Kaolack que se dedicaban a vender diferentes productos textiles. Con este microcrédito a 10 meses, van a comprar telas y tintes y así especializarse en la confección y venta de vestidos y trajes de fiesta.
En los grupos solidarios se elige a una persona que haga de coordinadora o presidenta del grupo. Otro miembro llevará las cuentas del grupo. Generalmente es la persona más instruida. Cada miembro que forme parte de un grupo solidario se responsabiliza solidariamente por el préstamo recibido el grupo. Resuelven sus problemas colectivamente.
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 Fatou Sylla tiene 28 años. Camina dos horas y media para pagar la cuota mensual del microcrédito que le han concedido en UIMCEC ya que vive en Nguékoh, a 13 km de la oficina de UIMCEC más cercana. Fatou es soltera y no tiene hijos y le han concedido un microcrédito de 100.000 FCFA (152€) para abrir un puesto en el mercado en que ha empezado a comercializar productos cosméticos y tarjetas de teléfono. Con los beneficios que genera de su negocio aporta a la “tontine” de mujeres de su barrio.
La Tontine es un grupo de mujeres que se forma generalmente por afinidades que pueden ser muy diversas (mujeres de una misma generación, misma familia extensa, mismo poblado…). Cada componente aporta, diaria, semanal o mensualmente, una misma cantidad determinada de dinero. El total reunido pasa por turno, a las manos de cada una de las personas que forman el grupo, para ser invertido en lo que cada una considere necesario (gastos médicos, escolarización de los niños, funerales, bodas, etc). Eso les permite ahorrar importantes sumas de dinero para cubrir sus necesidades y luchar contra la pobreza.
Las tontines fundan su principio y su garantía sobre el respeto de la palabra dada. No se firman papeles, no se cobran intereses, no hay gastos de mantenimiento del sistema. Y el dinero que la persona se lleva no se “devuelve”. Lo que sí está claro es que, todo incumplimiento a los compromisos asumidos en el interior de una tontine priva a su autor de todo respeto.